De amor y de compras
Esta gente tenia un ritual. Se repetia cada quince dias, sabado por medio, cuando a ella no le tocaba trabajar.
Se levantaban; nunca temprano; tomaban su carrito y se iban a carrefour.
Bajaban los once pisos haciendo carreras por el ascensor, tomaban guipuscoa hasta Bac de Roda, doblaban hasta la Gran via y llegaban a El clot, Las glories.
En el camino encontraban a muchos compañeros de ruta; todos con sus respectivos carros. Habia mas lindos, habia mas feos, habia hasta unos con freno a disco. Habia de dos, de tres y hasta cuatro ruedas. El de ellos solo tenia dos; no era lindo, pero era la herencia de su amiga, quien a su vez lo habia levantado de las calles de vigo y le habia proporcionado un hogar. Hoy la heremcia, si es que aun lo guarda, la tendra Patri, quien fuera el angel guardian de ella en su llegada a la gran ciudad.
Moraleja: Quiero mi carrito de compras!!!!!!!


